sábado, 31 de marzo de 2007

"Antes de morir, quisiera estar seguro de haberte enseñado..... A disfrutar del amor, a confiar en tu fuerza, a enfrentar tus miedos, a entusiasmarte con la vida, a pedir ayuda cuando la necesites, a permitir que te consuelen cuando sufrís, a tomar tus propias decisiones, a hacer valer tus elecciones, a ser amiga de vos misma, a no tener miedo al ridículo, a darte cuenta de que merecés ser querida, a hablar a los demás amorosamente, a decir o callar según tu conveniencia, a quedarte con el crédito de tus logros, a amar y cuidar la pequeña niña dentro de vos, a superar la adicción de la aprobación de los demás, a no absorber responsabilidades de todos, a ser consciente de tus sentimientos y actuar en consecuencia, a no perseguir el aplauso sino tu satisfacción con lo hecho, a dar porque querés, nunca porque creas que es tu obligación, a exigir que se te pague adecuadamente por tu trabajo, a aceptar tus limitaciones y tu vulnerabilidad sin enojo, a no imponer tu criterio ni permitir que te impongan el de otros, a decir que sí sólo cuando quieras y a decir que no sin culpa, a vivir el presente y no tener expectactivas, a tomar más riesgos, a aceptar el cambio y revisar tus creencias, a trabajar para sanar tus heridas viejas y actuales, a tratar y exigir ser tratada con respeto, a llenar primero tu copa, y recien después, la de los demás, a planear para el futuro pero no vivir en él, a valorar tu intuición, a celebrar las diferencias entre sexo, a desarrollar relaciones sanas y de apoyo mutuo, a hacer de la comprensión y el perdón tus prioridades, a aceptarte así como sos, a no mirar atrás para ver quien te sigue, a crecer aprendiendo de los desencuetros y de los fracasos, a permitirte reír a carcajadas por la calle sin ninguna razón, a no idolatrar a nadie y a mí... menos que a nadie. JORGE BUCAY.